El desierto del Sahara que en árabe significa desierto comprende un área de 92 millones de kilómetros cuadrados lo que lo convierte en el desierto caliente más grande del mundo, de hecho es un poco más pequeño que china y algo más grande que brasil.

Atraviesa 10 países y ocupa casi un tercio del continente africano así que está claro que hay espacio de sobra para construir una planta de energía solar monumental pero… ¿sería esto posible?

Lo primero que necesitamos además de mucho espacio es mucho sol, el Sáhara que es la región con mayor superficie de sol recibido pero claro, no es necesario cubrir enteramente esos 9 millones de kilómetros cuadrados, y es que en el hipotético caso de cubrirlo entero se generaría 18 veces el consumo mundial de energía comiendo una media de 2.300 kilovatios hora anuales y asumiendo un 15% de eficiencia de las placas solares.

El área que necesitamos para abastecer con energía solar a todo el mundo es de medio millón de kilómetros cuadrados que es más o menos la superficie entera de toda España, además en todo el desierto del Sahara, excluyendo el Valle del Nilo, tan solo viven dos millones y medio de personas, es decir hay una persona por cada 37 kilómetros cuadrados. Esto es como si la ciudad de Barcelona tan solo viviese en 27 personas en lugar del más de millón y medio de habitantes que tiene.

Entonces, si tan solo necesitamos una pequeña parte del desierto y, además no molestamos nadie ¿por qué no lo hacemos?

Porque una instalación tan descomunal tiene sus consecuencias:

El área necesaria para la demanda de energía actual es del 5.5 por ciento del desierto pero la demanda en general crece año tras año, además los países en vías de desarrollo que son los que más habitantes tienen a medida que su calidad de vida aumenta la la energía también crece en proporción.

Por otra parte el hecho de ser una energía limpia y renovable provocaría que no nos preocupásemos tanto por ahorrar su consumo también hay que tener en cuenta que se instalarían paneles adicionales que entrarían en sustitución cuando hubiese algún problema con el resto.

Por último habría también más paneles adicionales, esta vez dedicados a la investigación asumiremos una cifra cercana al 20 por ciento de superficie del desierto cubierta con paneles.

Siguiente problema la arena del desierto es de un color muy claro y los paneles solares son muy oscuros la capacidad de la arena de reflejar la luz solar y devolverla al espacio es mucho mayor que la de los paneles solares los cuales absorben más cantidad de rayos solares lo que hace que la temperatura en el entorno aumente en consecuencia esto podría importar poco si la instalación fuese pequeña pero cubrir el 20% del desierto del Sáhara tendría grandes consecuencias.

Esto desencadenaría un bucle de retroalimentación el calor que emiten los paneles solares una gran diferencia de temperatura entre el terreno y los océanos de alrededor lo que reduce la presión atmosférica en la superficie ese aire húmedo se eleva y se condensa en gotas de lluvia, después de llover mucho las plantas comienzan a crecer en el desierto con lo que se refleja aún menos luz solar, que antes al haber más plantas se evapora más agua lo que crea un entorno más húmedo que hace que la vegetación se extienda.

Este es un proceso muy similar al que el Sáhara mantuvo durante el período húmedo africano cuando entonces el Sáhara era todo verde, un periodo que terminó hace unos cinco mil años aproximadamente.

Energía limpia renovable y además convertimos el desierto en un entorno habitable porque no lo estamos haciendo ya el problema es que el resto del planeta también se vería afectado cubriendo un 20% del Sáhara con paneles solares provocaría un aumento de la temperatura local de un grado y medio y esto se propagaría al resto del planeta mediante el movimiento de la atmósfera y de los océanos dando como resultado uno global de 0 a 16 grados y si en lugar de cubrir el 20 por ciento hubiésemos el 50 por ciento las temperaturas locales subirían 2 grados y medio y globalmente 0,4 grados.

Pero esto es una media y en algunas zonas aumentaría más que en otras como por ejemplo en las regiones polares lo que provocaría la pérdida de hielo marino en el ártico esto podría acelerar aún más el calentamiento ya que la fusión del hielo marino deja descubierta agua oscura que absorbe mucha más energía solar que las capas de hielo y además de la temperatura la circulación global del aire y de los océanos se vería afectada, provocando cambios en los patrones de lluvias.

Por ejemplo en las fuertes lluvias de los trópicos estas representan un tercio de todas las precipitaciones mundiales dotando de vida a las selvas del amazonas y de otras regiones al desplazarse la lluvia hacia otros lugares, la región del amazonas empezaría a sufrir sequías pero este no sería su único problema en la actualidad el polvo del Sahara es transportado por el viento que acaba aterrizando en él atlántico, también en el amazonas y es una fuente vital de nutrientes para estas regiones.

Al convertirse el desierto en una zona verde este movimiento de arena se vería menguado considerablemente lo que afectaría tanto a las plantas acuáticas como a las terrestres y consecuentemente a los animales de las zonas cubrir el desierto del sahara con paneles solares dotaría al mundo entero de una energía limpia y renovable pero desencadenaría una serie de eventos que darían sentido a la frase es peor el remedio que la enfermedad.