El calendario es un modo racional de dividir el tiempo. Ya desde la antigüedad, y basándose en fenómenos periódicos como los ciclos lunares, el regreso de las estaciones y la aparición periódica de determina estrellas o constelaciones, los hombres dividieron el tiempo y regularon sus actividades.

El calendario que hoy se usa en todo el mundo es el gregoriano, que entró en vigor en el año 1582.

Ahora bien, el calendario determina también el ritmo de las fiestas religiosas y por eso en muchos países se mantiene el calendario religioso tradicional junto al calendario gregoriano. Así en Israel está vigente un antiquísimo calendario lunar-solar con meses alternados de 30 y 29 días.

En los países musulmanes, los años se cuentan a partir del 16 de julio del 622 d.C. es decir, de la huida (o héjira) de Mahoma desde La Meca a Medina, y los meses son de 30 y 29 días.

En algunos países musulmanes, el calendario gregoriano a sustituído al tradiccional; en otros se utilizan ambos y hay países musulmanes en los que no se usa. En cambio, en el Japón los años se cuentan a partir del 660 a. C. , es decir, a partir de la subida al trono del primer legendario emperador Jimmu-Tenno.