¿Cuándo aparecieron los primeros coches con marcha atrás?

¿Cuándo aparecieron los primeros coches con marcha atrás?

Fue en 1887 en Alemania, siendo Karl Benz su inventor. Este ingeniero instaló en uno de sus automóviles el primer cambio de la historia que tenía dos marchas hacia adelante y otra para atrás. Era un elemental pero efectivo mecanismo dotado de engranajes que bautizó como Kripto.

Con el cambio de dos velocidades, Benz quiso solucionar uno de los principales inconvenientes que tenía el auto en sus albores: la escasa potencia que producían los motores en los momentos de iniciarse la marcha. Mediante su ingenio, el alemán consiguió incrementar la fuerza del vehículo en el momento de la arrancada con el simple hecho de cambiar la marcha. De paso, y mediante un sencillo movimiento, aquel racimo de engranajes también posibilitaba que el vehículo pudiera circular marcha atrás.

 

De inmediato otros fabricantes de automóviles, como Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach, instalaron en sus coches mecanismos similares, aunque se trataba de una posibilidad opcional que sólo era instalada en muy pocos modelos, la mayoría por encargo de los clientes.

 

Hasta 1905 no se generalizó este invento en todos los automóviles que salían de las cadenas de montaje, y se hizo para otorgar una mayor comodidad en el manejo de aquellos locos cacharros.

¿Cómo identificaban los polinesios sus islas?

¿Cómo identificaban los polinesios sus islas?

Los isleños de la Micronesia se guían, en sus viajes por el Pacífico, no sólo por las estrellas sino también por patrones de olas característicos, originados por las peculiares estructuras submarinas que se encuentran en alta mar. Del mismo modo, los piratas eran capaces de descubrir islas mirando la forma de las olas del mar…

El fenómeno físico responsable de ello es difícil de ver porque se oculta en nuestra vida diaria: es la difracción, que debemos entender como la capacidad de las ondas para “volver las esquinas”. Gracias a ella podemos escuchar una conversación detrás de una tapia –sin contar, naturalmente, la parte del sonido que se propaga a través de la pared– o que haya algo de oleaje detrás de los malecones de los puertos.

En esencia, las olas se «esparcen» alrededor del borde del obstáculo y se propagan por lugares donde, como el malecón, no debería haber oleaje. Este hecho fue descrito maravillosamente por Thomas Young, en 1801, cuando en dos famosos artículos expuso lo que llamaba la ley general de la interferencia luminosa.

Young demostró que la luz también «doblaba la esquina», pero no tan exageradamente como las olas en un estanque. Y es gracias a la difracción de la luz con la que hemos conseguido obtener la estructura del ADN.

¿Dónde nació el ajedrez moderno?

En Valencia, a finales del siglo XV aparece en el ajedrez una nueva figura ágil y poderosa, la reina, que se inspira en la Reina Isabel la Católica y viene a sustituir a otra vieja pieza de menos juego, el alfarje.

Así lo ha dado a conocer hace poco el historiador y autoridad mundial en ajedrez Govert Westerveld, quien sitúa también en esta ciudad el origen del Juego de Damas. Desde 1495, ya existe documentación sobre el ajedrez en España escrita por valencianos.

En esas fechas, la Península Ibérica era muy poderosa y uno de los centros mundiales de la política y las artes. En la corte española, los juegos en general y éstos en particular eran muy apreciados. De aquí el moderno ajedrez pasó a Francia, Italia y otros países.